Nuestro (escaso) tiempo libre

Alguien me ha preguntado qué hacemos en nuestro tiempo libre, y supongo que la mayoría de vosotros también os lo habréis planteado. Bueno, la verdad es que si tenéis en cuenta que, de las 12 horas que tenemos libres, parte de ellas las empleamos en dormir, desayunar y cenar, tampoco nos queda mucho más tiempo.

Yo intento salir a cubierta unos minutos cada día después de acabar mi turno y cenar, para que me de un poco el aire. Y luego me cambio y voy al gimnasio un rato. Cuando termino, es ya la hora de irse a la cama a leer un rato o a mirar el correo antes de dormir y volver a empezar.

Otra cosa que podemos hacer es apuntarnos para ver alguna película en la sala de cine, que tiene una pantalla extragrande y donde no falta de nada, ni siquiera la máquina de palomitas. Allí también está la “biblioteca”, la estantería donde la gente que ha pasado por el JOIDES ha ido dejando libros y revistas para que los lean los demás… a mí me parece una costumbre muy buena, ya la había visto en otros barcos ¡Ya voy por el tercer libro! Y hay una zona con sofás para sentarse, aunque eso sí que no está teniendo mucho éxito, supongo que porque es un espacio cerrado. Echamos de menos una sala con ventanas en donde reunirnos para charlar, pero bueno, no todo ha de ser perfecto. En las expediciones anteriores en el Pacífico ecuatorial la gente se iba a cubierta (incluso hay bancos y alguna hamaca), pero hay que ser un valiente para hacerlo en el mar de Bering…
Y, para romper la monotonía, de vez en cuando hay actividades especiales. Creo que el jueves por la noche tenemos una pequeña fiesta para celebrar el ecuador de la expedición. Y ya han convocado un concurso para diseñar el logo de la expedición (¿Alguna sugerencia?), y otro para fabricar cometas y volarlas el día 16. Y eso sin contar las visitas inesperadas que nos hacen de vez en cuando ballenas, focas y delfines…
¡Hasta luego!
Elena